Capítulo 3. 6. Atención al postoperado abdominal y sus complicaciones

2. TRASLADO DEL PACIENTE


Durante las fases de discontinuación y despertar de la anestesia, (que se realiza habitualmente de forma rápida en quirófano) hay numerosos factores que pueden tener efectos nocivos sobre los sistemas cardiaco y pulmonar, contribuyendo a la aparición de hipertensión, arritmias, isquemia miocárdica , hipoxemia, hipercapnea, liberación de catecolaminas y agitación. En la fase de extubación, se pueden presentar graves problemas (edema de glotis, aspiración, fallo ventilatorio neuromuscular..) que pueden resultar en hipoxemia grave y parada cardiorespiratoria.

Asímismo, el traslado del paciente a la UCI puede agravar la situación, los cambios de cama (maniobras que pueden ocasionar dolor y agitación..), cambio de soporte ventilatorio y monitorización, el no control de las perfusiones durante el traslado y un largo etcétera de razones pueden desestabilizar a un paciente grave.

Por todas estas razones, nosotros coincidimos con otros autores (2), en que los pacientes críticamente enfermos operados de abdomen, los sometidos a cirugías largas y agresivas y aquellos con factores de riesgo extrabdominales, no deben de ser despertados en quirófano, sino más tarde en la UCI, facilitando así el traslado (que se hará sin duda con más garantías) y permitiendo un despertar con menos complicaciones.

El traslado del paciente debe de realizarse con las máximas normas de seguridad y el grado de monitorización durante el traslado dependerá del grado de estabilidad del paciente, pero el paciente debería llevar al menos un monitor de frecuencia cardiaca y un pulsioxímetro. El equipo de traslado debería incluir una fuente de oxígeno, un respirador de traslados, laringoscopio y tubos endotraqueales y drogas para sedación - anestesia así como drogas vasoactivas y antiarrítmicos (todo lo necesario para atender una posible parada cardiorrespiratoria).

No se debe de iniciar un traslado desde el quirófano si existe evidencia de inestabilidad o existencia de un problema sin resolver. Al menos son necesarios entre 10-15 minutos de estabilidad previa, para tener garantías de realizar un traslado seguro.

Todo el equipo necesario para la recepción del paciente debe de estar preparado en la UCI previo a la llegada.