Citología de los procesos benignos


LINFADENITIS REACTIVA INESPECIFICA

Como ya se ha comentado, corresponden al grupo más numeroso de pacientes que presentan patología ganglionar y que son estudiados por punción aspiración. Citológicamente se observa una celularidad variable, en general abundante, en las que se reconocen linfocitos en diferentes estadios madurativos (linfocitos pequeños, centrocitos, centroblastos, inmunoblastos) (fig. 1), junto a una variable proporción de células plasmáticas maduras (fig. 2). Se acompañan de histiocitos que en ocasiones presentan citoplasmas amplios espumosos con restos nucleares en su interior (cuerpos tingibles). Asimismo podemos encontrar células sanguíneas (polimorfonucleares), en general en escasa cantidad, todo ello sobre un fondo de cuerpos linfoglandulares (fig. 3). Asimismo es posible identificar células histiocitarias sin fagocitosis y células endoteliales que en general descaman en grupos.

En algunas ocasiones, los centros germinales son muy abundantes y prominentes, sobre todo en infecciones virales como la mononucleosis infecciosa o las fases iniciales de la infección por HIV. En estos casos, la muestra citológica presenta una gran cantidad de células grandes, que pueden plantear problemas de diagnóstico diferencial con procesos linfoproliferativos. No obstante, una minuciosa valoración del frotis, permite reconocer linfocitos en todos los estadios de maduración, así como células plasmáticas e histiocitos con cuerpos tingibles, lo que facilita su identificación con un proceso reactivo. Otras veces, ocurre lo contrario, como en las fases más terminales de la infección HIV. En estos casos, suele observarse un fondo seroproteico, semifluido, con una escasa población linfoide.

En situaciones menos frecuentes, como las linfadenitis postvacunales o en casos de hipersensibilidad a algunos fármacos como el Dolantín, aparecen cuadros citológicos de gran exuberancia de inmunoblastos, que pueden plantear problemas de diagnóstico diferencial con enfermedad de Hodgkin.

 

LINFADENITIS GRANULOMATOSA

Existe una gran proporción de agentes que son capaces de inducir una respuesta granulomatosa sobre un ganglio linfático. No obstante, en nuestro medio, la causa más frecuente es la tuberculosis.

Desde el punto de vista citológico, esta lesión se caracteriza por la presencia de granulomas. Estos son acúmulos de bordes mal definidos, en ocasiones de aspecto tridimensional, de células epitelioides que se caracterizan por presentar citoplasmas de magnitud variable, en general mal definidos y núcleos con cromatina fina, con ligero refuerzo de su membrana y con morfología alargada o en ocasiones en forma de "zanahoria" (fig. 4). Pueden acompañarse de células gigantes multinucleadas, en las que raramente se observa una disposición claramente en herradura de sus núcleos ("célula de Langhans"), sino que mucho más frecuentemente presentan una disposición anárquica de los mismos (fig. 5). La necrosis caseosa, aparece como material de aspecto amorfo, granular anfófilo, en cantidad variable (fig. 6).

Hay que señalar que en algunos casos de micobacterias atípicas, así como en tuberculosis ganglionar en pacientes HIV, la imagen citológica se corresponde con un fondo necrótico abundante, que se acompaña de leucocitos polimorfonucleares (fig. 7). En estos casos, el material que se obtiene es fluido, lo que permite enviar parte de él para estudios microbiológicos. No se debe olvidar, que en algunos casos de ganglios linfáticos, en los que drenan carcinomas, así como en algunos linfomas malignos, pueden aparecer estructuras granulomatosas.


Todos los derechos son propiedad de los autores.
Revisado: miércoles, 14 mayo 1997.
Con el soporte informático y de comunicaciones del CICEI, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria